Recientemente las noticias globales anuncian aperturas avanzadas en países desarrollados con ocasión del proceso de vacunación masiva. Estos titulares crean sensaciones e imaginarios que afectan a los inversionistas globales, motivando el movimiento de transacciones a nivel internacional y tendencias alcistas en los diferentes mercados accionarios. No obstante estos titulares internacionales, crecen de forma equivalente las noticias falsas, la desinformación y la creación de inciertos alrededor de la efectividad de los agentes biológicos como una nueva batalla geopolítica que configura una nueva ciberofensiva de poder y control sobre nuevos intereses nacionales basados en la propiedad intelectual y posicionamiento científico (Reys, 2021).
Antes de la creación de Internet y su despliegue a nivel internacional, las agencias de inteligencia y espionaje de las diferentes potencias luchaban en medio de la penumbra y la sorpresa para concretar sus acciones y tener acceso a información sensible de su enemigo, bien para debilitar sus centros de poder, deteriorar la calidad de la información de inteligencia, inhabilitar sus funciones de contrainteligencia o motivar la deserción de los agentes enemigos. El espionaje como fuente natural de búsqueda y consolidación de ventajas estratégicas hoy se configura como una herramienta clave en el contexto de un mundo más interconectado (Libicki, 2017).
Hoy el espionaje, si bien utiliza técnicas similares del pasado como el engaño, la suplantación, la infiltración, la extracción, la implantación de dispositivos de escucha y los canales de comunicación encubiertos y seguros, entre otros, ha evolucionado haciéndose más silencioso y más digitalizado, como quiera que el reto de pasar desapercibidos en una infraestructura de comunicaciones, de tecnología o de Internet de las cosas, es ahora menos complejo con la ayuda de equipos especializados en penetrar y tomar control de estos componentes.
Las películas sorprendentes del agente británico 007, en sus últimas ediciones, muestran los avances tecnológicos que terminan apoyando la labor del funcionario encubierto. Explosivos, dispositivos de intervención de comunicaciones, armas compactas y vehículos modificados, establecen la base sobre la cual el espionaje moderno concreta sus actividades. Sin perjuicio de lo anterior, se advierte un renovado espionaje basado en el contexto cibernético, donde los límites y capacidad de penetración retan cualquier capacidad defensiva o disuasiva que se pueda tener.
LOS OBJETIVOS DEL CIBERESPIONAJE
En el ciberespacio los intereses nacionales cambian y se transforman de acuerdo con las posturas dinámicas que se generan con ocasión de tensiones globales que afectan las posiciones dominantes de los países. En este contexto el ciberespionaje es un ejercicio convergente entre la guerra la información, el cibercrimen y las operaciones cibernéticas, donde se tiene como objetivo obtener información sensible, secretos o propiedad intelectual relevante sin el consentimiento de la contraparte, generalmente con fines económicos, otras veces políticos o estratégicos que puedan cambiar el balance de control y poder en el orden internacional (Merrick, Hardhienata, Shafi & Hu, 2016).
El ciberespionaje es un arte que implica el desarrollo de habilidades sociales, técnicas, políticas y diplomáticas. Es un ejercicio que inicia con la identificación de aquella información relevante para crear la inestabilidad deseada. Luego, establecer con la ayuda de la inteligencia la mejor forma de configurar una distracción y un engaño, con el fin de situar aquellas vulnerabilidades que pueden ser susceptibles de ser aprovechadas para ubicar el pivote para el acceso. Hecho lo anterior, se adelanta la penetración (preferiblemente encubierta) donde el agente externo se ubica si ser detectado, para luego acceder a la información clave que es de interés (Schwartz, 2020).
font-family:Arial; font-size:11pt">Surtido el proceso anterior, se hace necesario desplegar un código malicioso bien para distraer o movilizar la atención a otros sitio, o para concretar una brecha necesaria para obtener los datos claves. Acto seguido, disfrazar las acciones que se adelantan para engañar a los sensores tecnológicos o físicos sobre lo que ocurre y dirigir sus alertas a lugares distintos, donde la atención estará concentrada para mitigar los efectos creados por el malware o estrategia de entretención (Schwartz, 2020). Con este escenario, el agente encubierto puede adelantar sus acciones bajo el velo de las penumbras informáticas, incluso a la luz del mismo evento creado para entretener, sin que sea percibido, haciendo más complejo sacar a los analistas de los eventos que más “visibilidad” tienen.
Una lista incompleta de objetivos interesantes para el ciberespionaje dirigido a empresas y naciones puede ser (Koehler, 2018):
• La ubicación actual y futura de los miembros de la alta dirección y de los especialistas.
• Los protocolos del consejo de supervisión y de la dirección.
• Las licitaciones, los documentos de identidad y la información sobre el control de acceso.
• Los planes de construcción y de uso del suelo.
• Las plantillas de diseño.
• Los precios de compra.
• Los inventos.
• Los informes de fallos, de auditoría y de calidad.
• Los detalles de fabricación.
• Los sueldos y las primas de los empleados.
• Los cálculos de los beneficios y de la facturación.
• Las ideas innovadoras de los talleres o los concursos internos de la empresa.
• Los cálculos financieros.
• Los proyectos de ley preliminares.
• Las estrategias militares de combate.
• Las intenciones de compra de todo tipo.
• Los planos de distribución.
• Las existencias de los almacenes.
• Las listas de proveedores.
• Los contratos de proveedores y de servicios.
• La información logística.
• Las muestras de material.
• Las estrategias de las ferias comerciales.
• Las contraseñas y datos de acceso.
• Las solicitudes de patentes.
• Las historias clínicas.
• Los datos personales de los empleados (especialmente los de la dirección).
• Los proyectos piloto y experimentos.
• Las inversiones de puesta en marcha.
• Los componentes de productos.
• Los planes de viaje y visitas a congresos.
• Las hojas de ruta para variantes de productos o actividades de marketing.
• Los sistemas de seguridad.
• Los conceptos de estrategia.
• Los resultados de estudios estratégicos.
• Los registros de conocimientos técnicos detallados.
• Los números de teléfono directos y móviles privados.
• Las disposiciones y resultados de pruebas.
• Las rutas y tiempos de transporte.
• La estrategia de enrutamiento de tráfico de red privado.
• Los análisis e informes de accidentes.
• Las intenciones de venta.
• Los detalles de contratos.
• Las estrategias de venta.
• Las muestras de mercancías.
• Los datos de pagos y cuentas.
• Las facilidades de acceso a través de Internet o VPN (Virtual Private Network).
Como se puede observar el ciberespionaje tiene una amplia gama de objetivos claves, que muchas veces logran concretar dado que no se reconocen como material clave que puede terminar comprometiendo la dinámica de una organización o la gobernabilidad de un Estado. Por tanto, es necesario reconocer esta nueva amenaza en medio de los retos del ciberespacio, ya que es un recurso estratégico de un ciberconflicto, para crear los patrones necesarios de inestabilidad, mediante el “poder suave” o acciones por debajo del “uso de la fuerza”, las cuales crean en una zona gris donde no es posible movilizar acciones concretas de disuación, ni efectuar reclamos por intromisiones, ni mucho menos establecer una atribución particular (Rosenbach & Mansted, 2019).
Así las cosas, el ciberespionaje como un nuevo modelo de negocios internacionales reinventa y expande las prácticas de la guerra regular, para crear presiones, tendencias, inestabilidades y afectaciones económicas, que pueden partir de engaños, fallos técnicos, campañas de desinformación, entre otros, como parte natural de un juego que se practica al margen de la diplomacia internacional, para mantener o crear un estatus de liderazgo y control, que no es otra cosa que el encuentro de intereses estratégicos donde el que menor exposiciones y errores genere, será el que mejor posición logre en el tablero de jugadas globales.