Emprendedor peruano impulsa robots humanoides en Latinoamérica



Hoy, muchas empresas se preguntan cuándo los robots humanoides dejarán de ser ciencia ficción y comenzarán a operar de verdad en el entorno latinoamericano. Imagina un centro comercial donde un robot caminante recibe clientes y asistentes, o una planta logística donde humanoides clasifican paquetes en zonas de alta circulación. Esa realidad emergente no está tan lejos: un emprendedor peruano ha decidido llevar esta visión al mercado regional con su empresa basada en Colombia, con ambiciones de expansión hacia Perú, Brasil, México y Chile. Detrás de este movimiento hay desafíos técnicos y de mercado, pero también enormes oportunidades de innovación, reducción de costos y nuevos modelos de servicio. En este blog vamos a analizar esa iniciativa, cuáles son los retos principales para implementarla en Latinoamérica, qué aprendizajes podemos extraer para empresas locales y cómo esta tendencia puede transformarte en actor estratégico del nuevo ciclo tecnológico. 

👉 LEE NUESTRO BLOG

He seguido con atención el reciente anuncio según el cual el emprendedor peruano Mario Arbulú, tras varios años de experiencia internacional, ha reactivado su estrategia de robots humanoides en Latinoamérica al consolidar operaciones desde Colombia (empresa Robotics 4.0) con visión de expansión hacia Perú, México, Brasil y Chile.  Esa decisión conectó profundamente con mi planteamiento profesional: la tecnología no puede existir por el mero avance técnico, sino por su funcionalidad estratégica al servicio de las empresas y la sociedad.

Ese movimiento me hace reflexionar sobre tres dimensiones críticas que toda organización que quiera “subirse al tren del robot humanoide” debe tener claras: la madurez del ecosistema tecnológico en la región, los factores culturales y normativos que no se pueden ignorar, y el modelo de negocio viable que soporte esas inversiones tan exigentes.

Permíteme compartirte primero lo que está ocurriendo hoy en Latinoamérica respecto al humanoide: Arbulú ha pasado de instalar brazos robóticos industriales a presentar planes de traer humanoides que interactúen, hablen y se desplacen. En Colombia ya hay al menos un robot humanoide funcionando con fines académicos, y se planean traer cinco más.  Importa que esos robots provienen de China (marca Unitree) y que se manejan con servicios de instalación, entrenamiento y mantenimiento como partes del valor agregado.  Arbulú afirma que los humanoides no pretenden “quitar trabajos” sino asumir tareas repetitivas, riesgosas o poco atractivas para humanos, permitiendo la reubicación del talento hacia tareas de mayor valor. 

Mientras tanto, en Perú también se están moviendo iniciativas interesantes: se presentó recientemente el robot WiraBot, un humanoide con IA avanzada, capaz de interactuar verbalmente, desplazarse y conectarse con bases de datos externas.  Y un ingeniero egresado de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos está desarrollando un prototipo basado en el modelo InMoov de código abierto, destinado a aplicaciones industriales y robóticas.  Estas realidades nos muestran que el talento latinoamericano no solo puede adaptarse, sino liderar estos modelos si se combina con estrategias adecuadas.

Mas, como consultor con más de tres décadas acompañando procesos de innovación empresarial, puedo decirte: el camino no será simple. Debe cruzarse la brecha tecnológica, cultural y financiera.

La brecha del ecosistema regional

Primero, hay que reconocer que muchos países latinoamericanos aún enfrentan deficiencias de infraestructura digital: conectividad con baja latencia, plataformas de integración robustas, capacidad en procesamiento local (edge computing) y regulación de uso de datos. Un robot humanoide que conversa, visualiza su entorno y toma decisiones en tiempo real exige sistemas de soporte capaces de responder con velocidad, confiabilidad y seguridad.

Por ejemplo, si una entidad de salud decidiera usar humanoides para atención básica en zonas remotas, no bastaría con traer el robot: hay que asegurar la red, los servicios en la nube, los protocolos de resiliencia y el mantenimiento constante. ¿Tiene la organización las competencias internas para vigilar esos niveles de servicio? Muchas no.

Además, queda la pregunta del escalado: esas instalaciones piloto están en Colombia y Perú hoy, pero para llevar humanoides a Brasil, México o Chile, se requiere costos de franquicia, soporte multinacional, adaptaciones lingüísticas (dicción, acentos) y gestión logística para traslado y calibración local.

Como guía, invito a quien lea este blog a evaluar en su empresa una auditoría tecnológica de preparación para robótica avanzada, que revise: redes internas, interoperabilidad con sistemas ERP/CRM, capacidad de integración de sensores y APIs, y protocolos de mantenimiento preventivo. Esa auditoría es el punto de partida antes de hablar del robot.

Resistencia cultural, normativa y humana

En segundo lugar, la aceptación cultural es un filtro que no podemos obviar. Muchos empleados podrían experimentar temor o rechazo inicial frente a humanoides. En países latinoamericanos, donde el trato personal es valorado, un robot que “atiende” podría generar ansiedad o desconfianza si no se comunica con empatía programada o no tiene una interfaz humana agradable.

También hay riesgos de percepción negativa: “qué dirán si reemplazan empleos”, “ese robot no entiende mis matices locales”, “es demasiado tecnocrático”. Esa resistencia debe trabajarse como parte del cambio organizacional. No basta con tecnología; se necesita narrativa interna, entrenamiento y transición gradual.

Desde la normativa, muchos países no tienen marcos específicos para robots que interactúan en espacios públicos con personas. ¿Quién responde si un humanoide “falla” y golpea algo? ¿Qué estándares de seguridad debe cumplir (colisiones, sensores de evitación, certificaciones)? Sin ese marco, cada proyecto puede quedar estancado en trámites legales.

En contraste, países con regulación avanzada en robótica e IA (como Japón o Alemania) ya establecen normas claras de convivencia entre humanos y robots. En Latinoamérica se avanza, pero con lentitud. El robot no solo debe cumplir normas locales de seguridad del producto e importaciones, sino también de protección de datos, responsabilidad civil y licencias municipales si opera en espacios públicos.

Quienes pretendan desplegar humanoides deben trabajar en paralelo en el diseño ético, la gobernanza de esos sistemas y la transparencia frente a usuarios finales. Esa dimensión humana-normativa es tan estratégica como la ingeniería.

Modelo de negocio y viabilidad económica

Finalmente, la dimensión financiera es la que más define si un proyecto puede escalar. Los humanoides hoy no son baratos: algunos se estiman entre 25.000 y 100.000 USD cada uno, dependiendo del nivel de sofisticación.  Ese monto solo puede justificarse si hay retorno claro: ahorro de costos, incremento de ventas o nuevos negocios generados.

Para que un humanoide “valga la pena”, debe aportar más que un kiosco digital o un chatbot. Debe moverse, interactuar, hacer tareas físicas ligeras o servir como embajador de marca. Las empresas usuarias deberán hacer un estudio ROI serio: comparar coste total de propiedad (capital + mantenimiento + energía + soporte) frente a beneficios tangibles medibles.

Por ejemplo, una cadena comercial podría usar humanoides como asistentes en meses de alta demanda (temporadas), lo cual podría mejorar la experiencia del cliente y reducir rotación de personal temporal. Un almacén logístico podría delegar parte del picking o manipulación de mercancía peligrosa a estos robots. Pero esas aplicaciones deben probarse primero en pilotos controlados.

También sugiero considerar modelos híbridos de servicio: en lugar de vender humanoides, ofrecerlos como “Robot-as-a-Service” (RaaS), con suscripción, mantenimiento y actualización incluidos. Esto reduce la barrera de entrada para empresas medianas, aliviando la carga capital inicial. Eso es parte del valor agregado que Robotics 4.0 ya viene ofreciendo: no solo la máquina, sino el soporte, el entrenamiento, la integración y el mantenimiento.

Esa fórmula suele escalar mejor regionalmente que entregar hardware puro. Además, el proveedor debe diseñar estrategias de modularidad: por ejemplo, comenzar con humanoides sencillos (solo interacción) y luego migrar a modelos con capacidades físicas progresivas, según la demanda real.

¿Qué aprendizajes podemos extraer para empresas latinoamericanas?

Este caso emprendedor de Mario Arbulú encierra lecciones que cualquier organización visionaria puede aplicar:

  1. Empieza con piloto controlado: no intentes desplegar humanoides en toda la operación desde el inicio. Escoge una zona de prueba, limita funciones críticas, aprende y ajusta antes de escalar.

  2. Cultura digital + cambio humano al mismo paso: prepara al equipo, comunica con claridad la función del robot, involucra a usuarios reales desde el diseño. La tecnología sin cultura se rechaza.

  3. Enfoque modular y servicio: no te obsesiones con un robot “todo en uno” complejo de entrada. Valora comenzar con capacidades limitadas pero integradas con tus sistemas y con contrato de servicio.

  4. Estrategia regional adaptada: cada país tiene normativas, costumbres, idioma y ecosistema tecnológico distinto. Una estrategia pan-latino debe ser flexible localmente.

  5. Ética, seguridad y responsabilidad: define quién responde si algo falla, cómo se manejan los datos, cómo se mitigan sesgos en IA o errores de reconocimiento. Sin eso, el proyecto se hunde.

Aplicando esa mentalidad, he asesorado empresas industriales, centros logísticos y entidades de servicios que han logrado incorporar automatización avanzada sin caer en sobreinversión; paso a paso, escalando solo lo que genera valor.

Ahora bien, permíteme incluir el primer CTA institucional aquí para quien desee explorar con nosotros el camino:

Si tú diriges una empresa con visibilidad estratégica en tu sector (manufactura, retail, salud, suministro o cadenas logísticas), reflexiona: ¿puedes permitirte no explorar humanoides? En este ciclo tecnológico 2025–2030, las organizaciones que avancen con prudencia serán las que definirán estándares del mañana.

Cuando miro este movimiento del emprendedor peruano con sus robots humanoides como tectónica visible en la región, no veo solo una noticia tecnológica: veo una oportunidad estratégica para quienes quieran dar un salto funcional sustancial. Durante décadas he visto a empresas quedarse en fases “digitales tímidas”: instalar un CRM, montar una página web, digitalizar documentos. Pero esa digitalización se vuelve funcional cuando permite integrar nuevas tecnologías con propósito: hoy humanoides, mañana agentes físicos-autónomos que complementan tu operación. Si tú estás sintiendo el peso de la competencia global, de costos laborales crecientes o de clientes que demandan experiencias distintas, esta tendencia puede ser una palanca apreciable para diferenciar, innovar y crecer. En TODO EN UNO.NET acompañamos ese camino desde una visión estructurada: primero evaluamos tu madurez tecnológica y cultural; luego definimos una estrategia funcional de adopción gradual; después avanzamos con pilotos controlados, integración y escalamiento. Puedes contar con servicios de consultoría administrativa, tecnológica, automatización, inteligencia artificial o formación, todos alineados con estándares de cumplimiento y ética digital. Cuando juntos diseñamos tu hoja de ruta tecnológica, no solo ejecutamos soluciones, sino apoyamos la transformación prolongada. Porque transformar tu empresa no es entregarte un robot, sino ayudarte a reorganizar tus procesos, cultura y visión para que ese robot se vuelva una herramienta natural en tu modelo de negocio. Aumentamos la eficiencia de tu empresa con soluciones digitales y normativas. Este es un viaje que se construye paso a paso, y no termina con la entrega del proyecto: nuestra apuesta es acompañarte, actualizarte y crecer contigo como socio estratégico.

¿Listo para transformar tu empresa con tecnología funcional?
🌐 Web oficial: https://todoenuno.net.co/
📢 Comunidad Telegram: https://t.me/+NXPQCwc1yJhmMGNh

Julio César Moreno Duque
Fundador – Consultor Senior en Tecnología y Transformación Empresarial
👉 “Nunca la tecnología por la tecnología en sí misma, sino la tecnología por la funcionalidad.”
TODO EN UNO.NET

TODO EN UNO.NET

Queremos darle a conocer nuestra EMPRESA creada en 1995. Todo En Uno.Net S.A.S es fundadora de la Organización Empresarial Todo En Uno.NET. Todo En Uno.Net S.A.S. es una empresa especializada en brindar CONSULTORIAS Y COMPAÑAMIENTO en el área tecnológica y administrativa basándonos en la última información tecnológica y de servicios del mercado, además prestamos una consultoría integral en varias áreas como son: CONSULTORIAS TECNOLOGICAS, CONSULTORIAS EMPRESARIALES, CONSULTORIA MERCADEO TECNOLÓGICO, CONSULTORIA EN TRATAMIENTO DE DATOS PERSONALES, Y con todos nuestros aliados en la organización TODO EN UNO.NET

Artículo Anterior Artículo Siguiente